5 de julio de 2009

El municipio educa, conchetumadre (putah el cuento pa' inédito)



Todas íbamos a ser maracas, pero terminamos siendo profesoras. Y una pensaba que nuestra vida no tendría sobresaltos, pero no, niña, partiendo por nuestra clientela mamona, porque no se les puede llamar alumnos a esa sarta de eunucos y de castradas. Y para qué hablar de nuestros empleadores lamecaca, los divinos alcaldes, y una que otra zorruda alcaldesa. Porque con esto de la huelga sale tanta basura retórica a relucir, partiendo por una; porque claro, todas estamos de acuerdo con el bono, pero la cuestión no puede reducirse a lo meramente reivindicativo, digo yo, porque qué acontece con los fundamentos éticos que sustenta nuestra labor docente, me pregunto, ahuevoná. Mi sensación es que el gremio debiera preocuparse más de reflexionar sobre los grandes temas y promover un cambio educativo radical que beneficie realmente a nuestro pueblo, y no andar callejeando y vociferando como yeguas sueltas, porque de eso ya tuvimos bastante (hasta me ruborizo al recordar lo perras que éramos). Pero con esa vieja bigotuda y ordinaria que preside el gremio, ese facho comunista que habla pior que yo, y que más parece un capataz de la contru que un digno dirigente profesoral -que conste que no tengo nada contra los compañeros de la contru, lo que pasa es que pasteleros a tus pasteles-.


Ay, niña, es que nuestro gremio es tan pa’la goma, hay tanta vieja culiá (sin distinción de género) que sólo vive pendiente de su propia neurosis de angustia, sin pensar en las responsabilidades históricas que tenimos como agrupación profesional. Nosotra(o)s debimos liderar un cambio radical en la sociedad chilena, pero entre las “trajes de dos piezas” que no le ven nunca el ojo a la papa y los “melón con vino” picantosos, con su lado B criminal, no damos para constituir la masa crítica necesaria que pueda emprender dicha tarea.


La desilusión suele tirarme a la cama y pedir licencias como loca, hay que tener cuero duro para esta pega de mierda, al menos en las condiciones en que hay que realizarla. El puro olor a escolaridad, para decirlo en metáfora -con esas risas histéricas, esos gritos enfermizos, esos uniformes ridículos y todas esas poses simulatorias, de ahuevonados diciéndote tía, cuando las únicas tías de nuestro tiempo eran las cabronas, pues niña-, me descompone el estómago y me tiro unos pedos hediondísimos; incluso me dan ganas de tirármelos en la misma sala de clases pa’ puro cagarme, literalmente, a los pendejos. Y para qué hablar de los colegios, me refiero a la edificación, esas moles carcelarias que debemos padecer y que nos impone un encierro que no deja de ser un signo inequívoco de estrategia educativa, basada en el establecimiento de relaciones patológicas de poder, aulas malditas en donde se reproduce el capitalismo salvaje, niña, y en donde nada bueno puede ocurrir –aunque a veces la intersubjetividad produce roces o complicidades tibias y sabrosas, cosas que pueden ocurrir en cualquier parte, por lo demás–.


Tú sabes, maraca amiga, que a mí me gusta la vida al aire libre, el callejeo esquinero, la playa, el mar, las embarcaciones de nuestra parentela; recuerda que nosotras somos todas de vocación portuaria, aunque igual tenemos el campo detrás, con la inigualable cordillera de la costa que tanto amo. Por eso me extraña tanto que nosotras que somos del magisterio provinciano no llevemos la delantera en esto de promover la innovación curricular aprovechando las ventajas comparativas de la zona, en el fondo se trataría de convertir el territorio en un aula magna en donde el mundo que nos rodea sea una oferta de aprendizaje. No sé, como que de repente me pongo tan poética e innovadora que se me erecta el clítoris.


Por eso es que Santiago y Valparaíso no debieran llevar la delantera gremial, porque son ciudades perras y pervertidas, que lamentablemente son usadas como paradigmas por los poderes fácticos que se apropian de nuestro territorio, y que son lameculos del metropolitanismo cultural y político. Por ésta y por otras razones estoy aburrida de ser profe, en este contexto de educación municipalizada que no es otra cosa que la renuncia programada del Estado a sus funciones y deberes en relación con la República. ¿¡Me llevai las de abajo, maraca sucia!?






29 de mayo de 2009

Política Local y Escuela 1


San Antonio siempre ha estado en crisis, por lo que el mediático evento tan comentado y analizado, pero nunca previsto por los profesionales de la economía, no debería notarse en nuestra ciudad. La mentada crisis parece, más bien, una estrategia manipulatoria que beneficia a los poderes fácticos y a los especuladores, lo que les permitiría administrar procesos políticos.

La situación política local está determinada, por un lado, por aquella obsesión democratoide que privilegia la cuestión electoral -de ahí que debamos soportar a los cadáveres políticos que nos envían de los centros decisionales, ya sea de Santiago o de Valparaíso; y por otra parte, un sector de la ciudad que se piensa autónomamente y que intenta sobrevivir generando sus propios modelos de acción.

El modelo criminal de hacer política que nos impone la Concertación y la derecha, tiene una clara respuesta en el desinterés ciudadano por participar en ese mercado regido por leyes perversas. Sumado a esto está la discriminación territorial y el abandono a que nos somete el gobierno y el Estado chileno.

A pesar de que las autoridades y los "poderosos" locales sirven a intereses que están fuera de la ciudad, actuando sólo como segundones de poderes centrales, y además de la agresión y el desprecio permanente contra los habitantes, corroborado por la construcción de ese muro de la vergüenza que llaman mall-casino, siento que San Antonio está en un buen pie histórico, en el sentido en que comienzan a recomponerse las redes populares, y diversas instancias orgánicas no partidistas están tomando la hegemonía a nivel de propuestas políticas.

Sin duda, el dispositivo Escuela 1, está liderando la lucha por la autonomía ciudadana y está promoviendo la movilización popular, teniendo como base programática la cultura y la educación. No se trata de una propuesta histérico resistencial, determinada por el fundamentalismo político, sino que su gente propone (me incluyo) un nuevo modo de organización social, cultural y económica, que recupera productividades y creatividades locales.

La ciudad tiene y exhibe una productividad cultural no bien reconocida ni estimulada ni respetada por la autoridad. No ha habido una respuesta en relación con las necesidades de infraestructura al respecto, es más, todo lo que el municipio asume como creación propia, son cosas que llegaron del Estado chileno, cumpliendo malamente su función con esta zona por la asignación de recursos.

Pero lo realmente importante, para los que tenemos otro concepto de país y ciudad -que queremos promover y hacer más visible-, es el proyecto de ciudad Otra que plantea la Escuela 1, basada en otros parámetros, como la solidaridad, la colaboración y el trabajo colectivo, generando un paradigma muy distinto de desarrollo al que propone el neoliberalismo o el capitalismo salvaje para comunidades pobres como la nuestra.

En este punto es clave plantear que la autoridad municipal está obligada moralmente con la Escuela 1 y con la ciudadanía; debe, simplemente, en un gesto de respeto, renunciar a sus pretensiones en relación con el terreno en donde está emplazada la escuela, para que ahí se desarrolle el proyecto que está en curso. El municipio tiene la obligación de dar posibilidades, no negarlas.




Marcelo Mellado
Publicado en El Líder San Antonio
Martes 26 de mayo de 2009.

27 de mayo de 2009

Voluntad de Estado



Abulia. Def.: Falta de deseo o interés por las cosas.
Esta patología extraída de la ciencia de la psicología, sirve para diagnosticar a una organización enferma como la nuestra, por carecer de cierta voluntad por un lado y movilidad por otro, aunque ambas cualidades intrínsecas se interrelacionan en el sistema Estado.

La inercia, ha ido debilitando y asumiendo este diagnóstico como crónico y normal para un sector de la sociedad civil y sin salida orgánica visible (sistema político). Si observamos el barrio, parafraseando el léxico proveniente del cientismo político, vemos algo totalmente paradójico con el nuestro: se administran Estados “sanos” y, en algunos casos, con un exceso de sanidad que podríamos denominar voluntarismo (que debiera también ser monitoreado); éstos toman medidas que tienen que ver con las estructuras mismas de la organización, pues entienden el dinamismo como algo intrínseco. Sólo por citar algunos: Bolivia, Venezuela, Ecuador, Argentina, en donde se llaman a plebiscitos, aprueban nuevas constituciones, llaman a asambleas constituyentes, nacionalizan lo que haya que nacionalizar, revocan concesiones, estatizan los sistemas de A.F.P., etc.
Ahora bien, si nos referimos a cambios estructurales, la lista sería enorme. Esto no tiene que ver con la instalación de gobiernos progresistas, “revolucionarios” o populistas, según se denota con cierta impronta de desprecio por parte de las oligarquías de cada país, olvidando que, si fuese el caso, corresponde a la historia política misma, de la cual deben hacerse cargo.
Lo mismo ocurre con los Estados en Europa: Alemania, Francia, Inglaterra, por nombrar algunos. Si bien, su voluntad y movilidad corresponde a reformas de los llamados Estados Nacionales, según versa la teoría política, para hacer frente principalmente a la crisis y a los problemas derivados del mercado, por lo menos entienden que estos factores, es decir, voluntad y movilidad, son motores fundamentales para la sanidad y desarrollo de sus Estados.

En Chile, nos parece todo de una inercia alarmante y estamos condenados a esta estructura fáctica correspondiente a un Estado-Kármico: un Sistema Previsional cuya génesis doctrinal general establece dos principios fundamentales: solidaridad y universalidad, los cuales son letra muerta en nuestro sistema en donde todo queda postergado al individualismo extremo:
*Un sistema de educación que traspasa una función de Estado a los Municipios -que poco o nada les interesa-, pues comprenden que no es una política de los Municipios educar.
*Un sistema bancario con el máximo convencional más elevado del mundo, lo cual a su vez permite la usura, que se opone incluso a los preceptos más dogmáticos del liberalismo.
En este sentido, ya Thomas Jeffersson, un liberal que proclamó la independencia de E.E.U.U., lo vislumbraba, en una alusión hacia los bancos: Pienso que las instituciones bancarias son las más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión: primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron.

Por último, consignar un Estado con voluntad y movilidad es un síntoma de buena salud y corresponde a cualquier taxonomía organizativa de Estado o Gobierno; lo mismo para la sociedad civil, la que si se expresa en la calle con marchas, protestas, huelgas, etc, deja en claro que la salud le hace bien al Estado mismo, y no es una amenaza, según lo entiende la ignorancia política, sino que es parte de la retroalimentación de un sistema político (David Easton). Por último, para que el árbol no crezca chueco, como dice Parra, cuando ninguno de estos factores se manifiesta, cabe sospechar sobre la vigorosidad de nuestro Estado.





Juan Carlos del Río
Técnico Jurídico
Egresado Administración Pública U.V

17 de mayo de 2009

Mermeladas





Compañeros y compañeras de este viaje al fondo de los mares y profundidades de los bosques de la Quinta región: Estamos en plena producción de nuestras mermeladas de rosa mosqueta, guiados por supuesto por nuestro productor agrícola el compañero Mellado, y aunque se nos agotó la primera y segunda producción de El destino es Incierto, seguimos en la lucha y en el trabajo de campo -bordado de flores y de mierda también-, pero lo más importante es que estamos trabajando y tenemos para rato. También estamos sembrando en otro campo cercano de una colega agricultora y pequeño empresaria que solidariamente nos presta su tierra para ver germinar esas semillas que no siempre se plantan en la página blanca sino en la tierra fecunda de la amistad y el tiempo compartido. No hay como el trabajo en equipo queridos lectores, y sentimos mucho que nos resulte. (Disculpen nuestra autoestima por esta vez, pero cuando vemos los productos ya terminados, con su hermosa etiqueta pintada a mano y más encima vendidos... más nos sube).
Ya les avisaremos sobre la próxima venta...
¡Saludos!

15 de mayo de 2009

Enemigo



Él debe tener razón por odiarme y despreciarme. Su razón particular. Debo reconocer que nunca he tomado en cuenta ni creído en ese medio virtual. Yo me disculparía por no considerarlo, soy discriminador. Sospecho cultural y políticamente de su propuesta. Me refiero a San Antonio City. Pero debo reconocer que mi actitud fóbica con el delirio y las patologías de expresión política me convierte en un crítico despiadado de este tipo de expresiones que se agotan en sí mismas. Aquí hay problemas afectivos, obviamente, la ansiedad por formar parte de una iniciativa efectivamente innovadora y potente, lo saca de quicio. Hay toda una generación odiosa, sin obra, que no soporta que haya otra que le recuerde su mediocridad, por el sólo hecho de ejercer un punto de vista. Me costaría mucho considerarlo un cómplice, hablo en singular, porque no veo más gente, si lo hubiera podríamos pluralizar el mensaje.
Siempre lo(s) he mirado con suspicacia. Y este es un problema mío. Ojalá tuviéramos un método eficaz para enfrentar la controversia, que no sea la asamblea histérica de compañeros que hablan con el dedo índice (el culpabilizador). Yo escucho la palabra asamblea y me le relaja el esfínter. Creo más en las reuniones de trabajo, masivas o reducidas.
Yo y algunos con los que trabajo tenemos varios proyectos relacionados con ediciones de libros y con bibliotecas, pero jamás contemplaría a ese medio, lamento decirlo y me disculpo nuevamente, en iniciativas de esas características, porque no me los imagino en una pega colectiva y respetuosa del otro.
Además, con algunos compañero(a)s de la Escuela 1 y del taller Buceo Táctico estamos sembrando leguminosas, cereales y hortalizas en un campo cercano, como parte del proyecto general, pero no invitaría a ese medio a un trabajo de este tipo, porque desconfío radicalmente de él (ellos). E insisto en disculparme, porque suena muy descalificatorio a priori, pero es tanto el olor a fracaso que despiden y el deterioro de la calidad de su proyecto que yo lo(s) veo y huyo, porque es deprimente. Ojalá todo pudiera ser más saludable.
Aquí en esta ciudad la tradición izquierdistante es tan, pero tan horripilantemente decadente y autoconspirativa que nada a su alrededor crece. Yo pertenezco a esa tradición y me doy vergüenza, por eso no transito demasiado por allá, para no hacer más daño del que ya uno naturalmente hace como tributario de esa enfermedad. Quiero insistir en mis disculpas, porque soy de esa generación, la culpable, y quiero agregar que es total y absolutamente necesario renunciar a lo personal y no perder de vista al famoso enemigo, que obviamente está muy cerca -o dentro de nosotros, porque los poderes fácticos siguen impunes.
¡Ojo! A mí me encantó el himno, es una de las acciones más freak del año cultural, el problema es que no se puede institucionalizar voluntaristamente, así como yo no puedo institucionalizar-imponer mi biblioteca, mi taller, mi partido, etc. “¡La Escuela 1 se logrará! ¡Qué duda cabe!

Yo, el aludido.

1 de abril de 2009

A propósito de Descentralización Poética (en San Antonio)


Poco sabemos del término descentralización, pero la sola lectura, gracias al prefijo des nos aproxima a su significado. Recuerdo, a causa de una fotografía de los años de campaña presidencial de Salvador Allende, aparecida en algún medio de esos años, una imagen certera: en ella se mostraba un lienzo colgado de una micro, el cual llevaba inscrita la frase Descentralización Ahora. Pienso en el grado de madurez política de la sociedad de esos años. Ahora, hoy en día, dudo de si alguien -si quiera- sospeche sobre la importancia de esta frase o slogan. Es aquella reivindicación que se toma de manera homóloga en poesía, pues en lo político creo que es aún más complejo, por el momento.

El hecho de participar en el encuentro denominado Descentralización Poética nos hace militantes, en algún grado, de este proyecto. Ahora bien, descentralización, como tema político-administrativo, busca redistribuir el poder desde el centro de pulsión política hacia otros centros de pulsiones, llámese regionales, provinciales, locales, etc., otorgándoles mayor autonomía, lo que en nuestro sistema constituye un disfraz, tratándose de un sistema político quebrado, puesto que no da respuestas reales a la concepción de una sociedad democrática y, por tanto, participativa.

Lo que conocemos como procesos de descentralización, a partir de la década de los sesenta, no es otra cosa que deslocalización (traslación de tareas, programas propios de Estado a los Municipios, sin entregar autonomía ni poder de decisión).

En el caso de los municipios, por ejemplo, se proponen tareas, programas y funciones esencialmente de Estado a la administración local, en forma de paquetes en los cuales no hay ninguna intervención por parte de la administración local. En este sentido entonces, se convertirían en meros administradores, pero sin ningún grado de poder de decisión, pues carecen de autonomías y de recursos para efectuar esas políticas propias de Estado. En la práctica, el Estado traslada su carácter extremadamente centrista, mostrándose como un Estado Descentralizador.

Por otro lado, el proyecto denominado Descentralización Poética, busca por medio de los poetas, la adhesión en cada ciudad donde se efectúa, de todo tipo de público, sobre todo de aquel que no asiste comúnmente a lecturas de este tipo ya que generalmente ocurren en espacios institucionales, y entiendo que el objetivo de este encuentro es quebrar con esa norma, lo que se traduciría también en atenuar ese poder central por donde pasa lo poético, al igual que lo político, que se ejerce desde un centro y un deseo poético.

Ahí están los poetas deseosos de poder, inventando un circuito, o el besa mano que hay que realizar para poder constituirse en poetas de verdad. Es decir, juntarse con quién haya que juntarse, visitar los lugares que haya que visitar, tratar de ser publicados en editoriales o revistas que legitimen un proyecto poético oficial, acaso canónico, fatuo, serio, por decirlo de algún modo.

En cambio, para nosotros el ejercicio escritural es esencialmente un hecho poético en su génesis, pero en su libertad es un hecho racionalmente político. Entonces, podríamos también señalar que la poesía es un hecho estético, el que a mí parecer –y bajando la intensidad- no pasa por lo bucólico contemplativo, ni por la hondura del alma, ni corresponde al desgarro amoroso, ni mucho menos a una situación poética amalditada, por nombrar sólo algunos formatos en que se nos presenta el acto poético. No podemos negar que, y siendo bien honestos, también le lleva algo de esto de manera implícita, pero se quiebra rápidamente en el frío de la textualidad, y pesa mucho más lo territorial fundamentado principalmente en la ciudad, como el hecho poético-político al momento de querer intervenir la poesía o que ésta intervenga a través de nosotros.

Existe entonces nuestro caso, de pueblo amenazado por la desesperanza (según sostiene Mellado) y los tópicos de la civilidad en donde se encuentra la tarea más o menos resuelta: la ruina de la ciudad (Escuela Nº1), generadora de proyectos pictóricos, musicales, textuales, bibliotecarios, de infraestructura cultural, etc., y la imbricación política como punta de lanza. Más de alguien podría afirmar que Descentralización Poética de igual forma constituye un circuito de legitimación, y creo que realmente lo es, pero solamente en la medida en que la acción poética es concluyente, es decir, lo visible o presenciable como consecuencia de lo poético, y no la estructura del cuerpo al momento de llevar a cabo la acción, pues se está sin duda tocando lo político sin tocarlo, sin realizar la mera especulación vocal.



Juan Carlos del Río

27 de marzo de 2009

Piñera y .... ¿la cultura...?


“¿Qué va a hacer mi hermano cuando llegue a La Moneda por los artistas chilenos?” fue la pregunta que eligió hacer el Negro Miguel Piñera a su hermano Sebastián Piñera, candidato a la presidencia, ex senador de la Derecha, cuando los comunicaron por teléfono en el programa Cadena Nacional de Via X.

Y la respuesta, de Piñera a Piñera, es para dejar helado a cualquiera.
“Yo siento que en nuestro país tenemos muy poco respeto por nuestros artistas, por nuestra cultura, por nuestra historia, por nuestras tradiciones. Siempre estamos viendo para afuera. Obviamente que afuera hay cosas notables, pero también hay que darle más espacio, más oportunidades, a los cantantes, a los artistas, a los pintores…”



“¿Cómo? ¿de qué forma?”, le interrumpe Ignacio Franzani, conductor del programa.
“Nosotros vamos a crear un Fondo de la Promoción de la Cultura y el Arte Chileno”, responde Piñera.

- Como el que existe actualmente…-
Con una diferencia. Que en lugar de asignarlo con cuoteo político, como ocurre hoy día, lo vamos a asignar democráticamente. Le vamos a pedir a la propia gente para que, a través de encuestas de opinión pública, ellos decidan hacia donde quieren ellos que vayan estos fondos de promoción de la cultura. Que la propia gente decida qué cultura es la que quiere promover.

- Sin jurados especialistas…-
No, no, no. Si los jurados especialistas al final tú sabís que de especialistas tienen re poco y al final termina siendo puro cuoteo político… Nosotros pretendemos hacer una cosa mucho más democrática. Preguntarle a la gente, a través de una consulta, cuáles son los artistas, cuáles son las áreas de la cultura chilena que se quiera promover.

- Una consulta así como la de Torrealba en Vitacura, ¿tal cual?-
Por supuesto.
La entrevista fue transmitida el viernes pasado en Via X y hasta donde yo recuerde es la primera vez que Piñera explicita una opinión respecto a los fondos de cultura actuales, y da a conocer la que sería su propuesta: transformar los fondos concursables en concursos de popularidad.

26 de marzo de 2009

No iré a La Habana


Ya pasó la batahola de La Habana y las ferias, viajes, visitas ilustres, políticas y demases, nos quedamos con un texto escrito por nuestro compañero Mellado en The Clinic, entre otros que surgieron a propósito del tema, porque vale la pena volver a leerlo!
(recomendamos haber leído No iré a Madrid, texto de Ciudadanos de baja intensidad, del autor).